jueves 9 de julio de 2009

quelque chose

Hoy chateaba con Alessandro y Paula, y nos preguntábamos si valía la pena jugarnos por 593, regresar y bla bla bla…

Y la verdad puedo decir que acá soy feliz, y vivo tan cómodamente que no voy a arriesgar ni los hielos de mi gin tonic por regresar.

Alessandro aportó con algo muy cierto: “Además hemos pasado casi la mitad de nuestras vidas fuera de 593, nuestras familias y amigos ya se acostumbraron a nuestra ausencia, para ellos somos outsiders”.

Y Paula concluyó con algo un tanto doloroso(?): “a nosotros lo único que nos queda es el recuerdo del 593 de nuestra niñez y parte de nuestra adolescencia…”

-------------------------

Hace algún tiempo asesiné a esa perra llamada nostalgia, esa que me vendía la ficción de que cierto tiempo pasado fue mejor…


ta ta

7 comentarios:

LeX dijo...

maldita perra! ahora debe estar chupando pijas a los del 001

Andrés dijo...

Alguna vez tuve la oportunidad de irme pero no tuve el valor. Una parte de mi muere aquí en 593 porque se que hay cosas allá afuera que me hubieran hecho muy feliz.

Por otra parte si tuviera de vuelta esa oportunidad la volvería a rechazar, no se que me ata a este lugar. La nostalgia de la infancia en mi caso murió el día que revisité mi antiguo hogar y vi que no era mio ni lo sería nunca más.

Ludovico dijo...

Hay que ser nómadas, otra vez, de cuerpo y de alma. Paula tiene razón.

Ursus Andinus dijo...

Es necesario ser outsiders y viajeros de la vida... 593 aferra a algo doloroso.

Yo se que tengo que salir de 593, no se por cuanto o hasta cuando... pero siempre hay un regreso, por corto que sea, pero a Castelgandolfo siempre se regresará a disfrutar.

Juan Sebastián Utreras-Carrera dijo...

Todavía la tengo de mascota. Nostalgia sigue ladrando y merodiando mi jardín delantero.

A propósito de tu entrada, comparto algo que escribí, sobre la misma idea. Volver al 593 hoy por hoy... ¡no se!

http://jsumac.blogspot.com/2009/03/ojos-que-no-ven.html

Kodama San dijo...

ouch!, es cierto, los que se van simplemente ya no son cuenta en la familia, y lo digo por mi padre; no tanto por mis primos que también viven en no sé dónde, porque a la final con ellos nunca me llevé.

Lo importante es que vos te sientas bien y lo demás... pues lo demás ya qué.

Si es una ficción eso de que todo tiempo pasado fue mejor, es que solo recordamos lo bueno, entonces claro, siempre será mejor lo bueno.

Saludos!

Magusita dijo...

Totalmente de acuerdo con Paula.

Para mi UIO es justamente eso, una mezcla de recuerdos condimentados de hormonas adolescentes y mucho alcohol, pero eso no es ni remotamente suficiente motivacion para regresar.

Hurray por nosotros los nomadas. ;)